3 de febrero de 2014

CONTEMPLAR LAS OLAS DE LA VIDA

 
Siempre me ha gustado el mar. Cuando era una niña viajábamos todos los veranos a la costa con mis padres y herman@s al apartamento de una tía. Me gustaba meterme en el agua, sobre todo si estaba fría y había oleaje. Luchábamos contra las olas,pero era una batalla perdida, de manera que si intentabas hacerlas romper, éstas te golpeaban con fuerza y te atrapaban, arrastrándote y haciendo que perdieses el control. Más de una vez llegué a tragar agua y algún susto que otro también hubo. Ahora me sigue gustando ir al mar, pero ya no me resulta tan divertido batallar contra las olas y prefiero contemplarlas desde el paseo marítimo,con distancia. 


LUCHAR CONTRA LAS OLAS

Al igual que ocurre con las olas del mar, con nuestros eventos privados, dígase PENSAMIENTOS, EMOCIONES, SENSACIONES, RECUERDOS..., también podemos relacionarnos de dos maneras muy distintas: luchando contra ellos para intentar eliminarlos o cambiarlos por otros que no nos generen tanto malestar;y la otra manera es observándolos con distancia.

Toma conciencia por un segundo sobre qué haces cuando surgen pensamientos, emociones, sensaciones... que te generan malestar. Imagina, te viene el pensamiento " No valgo para nada", "la situación no va a cambiar", o de pronto experimentas algún síntoma de ansiedad, como por ejemplo temblor en las piernas, malestar en el pecho, nerviosismo... ¿Qué te ves haciendo? Lo más probable es que te veas intentando deshacerte de ese pensamiento o sentimiento desagradable, luchando de una manera u otra para no tenerlo, porque no deseas que siga ahí ni un momento más.

Hacer esto es como abandonar la seguridad que te ofrece el paseo marítimo desde el cual contemplas las inmensas y amenazantes olas, y meterte en el agua para intentar controlar su curso natural. Y ya sabes por experiencia que cuando tratas de hacer esto, la ola te envuelvete impide verte arrastra, siendo ella la que te controla a ti y no al contrario.

LA ACEPTACIÓN: CONTEMPLAR LAS OLAS DESDE EL PASEO MARÍTIMO

La alternativa a luchar contra las ola, es tener una gran playa de arena y dejar que todas las olas, tengan el tamaño que tengan, vayan deshaciéndose poco a poco y de manera natural en esa inmensa playa, mientras nosotros las contemplamos apoyados en la baranda del paseo marítimo. Manteniendo esa distancia, ya no corremos el riesgo de que nos arrastre, por muy altas y peligrosas que puedan parecer.

Eso es lo que hacemos cuando ACEPTAMOS nuestros recuerdos, sensaciones, pensamientos, emociones..., sean del signo que sean, renunciando a luchar para que desaparezcan, contemplándolos en todo su proceso, desde que aparecen, se desarrollan y finalmente se disuelven, y dándoles un espacio, un hueco para ello.

RECHAZAR EL DOLOR NOS LLEVA A SUFRIR


Nuestra sociedad a pesar de haber conseguido importantes progresos en lo que a aspectos materiales se refiere, ha fallado en un aspecto esencial, la capacidad de proporcionar felicidad y paz interior a sus miembros. De manera que hoy en día, paradójicamente, y a pesar de contar con más comodidades,sufrimos más y por más cosas. Sorprende comprobar cómo, el hombre aspirando a no sufrir, ha terminado povocándose mayor sufrimiendo.

Nos pasamos la vida intentando evitar algo que es inevitable: el DOLOR. Vivir implica tropezar, caer, levantarse, dudar, sentir decepción, vacio, confusión, tristeza..., y no asumir eso es generarnos sufrimiento. Aceptar los pensamientos y emociones que surjan, sin quedarnos atrapados en ellos, está al servicio de la consecución de algo central en nuestras vidas, nuestros VALORES, a los cuales dediqué el anterior post.

Alguien dijo..." Lo que resistes persiste, lo que aceptas se transforma". Aceptar no significa resignarse, aceptar significa permitir que las cosas sean como son.






10 de julio de 2013

El paso del tiempo


¿Habéis notado que a medida que crecemos el tiempo pasa más rápidamente? ¿Y cómo el tiempo se enlentece cuando sales de viaje y visitas un lugar desconocido? ¿O cómo siempre que viajas el camino de ida se hace más largo que el de vuelta?

 

Según Ray Kurzweil, nuestra sensación subjetiva del paso del tiempo está determinada en gran parte por el número de eventos novedosos que haya en nuestra vida.

 

La mayoría de las experiencias nuevas se producen en la infancia y adolescencia, y al ser tan corto el intervalo que existe entre esas experiencias, el tiempo parece pasar para ellos muy lentamente. A medida que crecemos, el intervalo de tiempo entre eventos importantes o novedosos se hace mayor, y por tanto el tiempo discurre más velozmente.

 

Así, podemos hacer que el tiempo discurra más lentamente, de dos maneras:

 

1. Llenando nuestra vida de experiencias novedosas e interesantes (viajar, conocer gente nueva, …).

2. Haciendo más especiales los momentos de la vida cotidiana prestando atención a ellos, de manera que los momentos ordinarios pueden terminar convirtiéndose en momentos especiales.

6 de febrero de 2013

EL ELEMENTO DE KEN ROBINSON


A veces ocurre que cuantas más expectativas tienes puestas en algo, mayor es la decepción. Llevaba un tiempo queriendo hacerme del libro de Ken Robinson, “El ELEMENTO: descubrir tu pasión lo cambia todo”. Ya el título me resultaba bastante sugerente. Además, saber quién lo había escrito me daba bastantes garantías de que su lectura sería cuanto menos reveladora. Así es que me hice de él y cuando ya por fin lo tuve en mis manos me sumergí de manera apasionada en su lectura hasta devorarlo. Y entonces surgió la desagradable emoción que aparece cuando esperas más de algo y ese algo no te lo da, la decepción. Pero decidí darle una nueva oportunidad al señor Ken Robinson y a su Elemento y volví a leer de nuevo el libro, esta vez de una manera más serena, saboreando cada palabra, y así, por fin conseguí extraer la esencia de lo que el autor quiso transmitirnos a través de sus páginas.

En el libro el señor Ken Robinson, experto mundial en el desarrollo del potencial humano, en creatividad y en educación, habla de temas muy interesantes que tal vez, poco a poco, vaya exponiendo en el Blog. Habla de distintos tipos de inteligencias, de actitudes, de la importancia de fomentar la creatividad en los niños, de cómo los planteamientos educativos se han quedado obseletos y no responden a las necesidades de una sociedad que ha evolucionado a pasos agigantados…, y habla, cómo no, de EL ELEMENTO.

¿QUÉ ES EL ELEMENTO?

Ken Robinson define el ELEMENTO como “El punto de encuentro entre las aptitudes naturales y las inclinaciones personales”. Es decir, estarían en su elemento aquellas personas que han encontrado y se encuentran haciendo aquella o aquellas cosas que:

- les apasionan, estaríamos hablando de vocación.

- y que a la vez se les dan bien.

Además explica que para estar en tu elemento son necesarias dos condiciones:

-   Una actitud adecuada.

-  La oportunidad de relacionarnos con otras personas que compartan las mismas aficiones que nosotros.

Dice Ken Robinson que encontrar el Elemento es imprescindible para que las personas logremos satisfacción y bienestar personal, y sintamos que hemos alcanzado el éxito. Estar o encontrar el ELEMENTO es según Ken Robinson un factor necesario para lograr lo que tanto todos anhelamos, la felicidad. Y yo estoy de acuerdo.

¿Y TÚ…, ESTÁS EN TU ELEMENTO?

¿Estás haciendo de una o de otra manera aquello que te apasiona y se te da bien? Si la respuesta a esta pregunta es SÍ, enhorabuena, has conseguido algo que muchas personas no han encontrado aún.

Algunas personas dan de lado su vocación y se decantan por estudiar algo que en realidad no les interesa sólo porque “tiene más salida”. Y desde mi punto de vista esto es un error. Pasamos un tercio de nuestro día (o más) trabajando, y debe hacerse muy cuesta arriba estar una gran parte de tu día haciendo algo que no te gusta, todos los días de tu vida. Son muchas horas haciendo algo que no te termina de agradar. Pero si ésta es tu situación y ya es tarde para cambiarla, y más con los tiempos que corren, no desesperes. Aún te quedan horas del día para disfrutar de aquello que te apasiona y que se te da bien. Seguramente disfrutar de eso hará que lo demás se haga más llevadero. Como vemos podemos estar en nuestro elemento de muy diferentes maneras.

AYUDAR A NUESTROS PEQUEÑOS A ENCONTRAR SU ELEMENTO

Una de las ideas en torno a las que gira el libro hace referencia a que "todos nacemos con grandes talentos naturales, pero a medida que vamos creciendo vamos perdiendo el contacto con muchos de ellos". Paradogicamente gran parte de la culpa la tiene el sistema educativo actual, cuyas características no favorecen precisamente que estos talentos se desarrollen, lo que hace que muchos niños crezcan sin ser conscientes de lo que en realidad son capaces de hacer.

Por otro lado, en más de una ocasión los adultos nos empeñamos en “orientar” a los niños y adolescentes hacia actividades, estudios…, que desde nuestro punto de vista podemos creer más adecuados, sin tener en cuenta los gustos y capacidades del que en realidad es quien tiene que decidir. Ken Robinson dice:

“… ayudemos a nuestros hijos a que exploren distintos caminos para que descubran sus verdaderas capacidades e inclinaciones…”.


A lo que yo añado: dejemos que sean ellos los que en última instancia decidan qué desean hacer, porque con ello estaremos contribuyendo a que en un futuro logren sentirse personas satisfechas capaces de vivir una vida plena y llena de sentido.

 

29 de enero de 2013

¿Por qué no entiendo a mi hijo? Trastorno específico del lenguaje (TEL).


“Sólo sus padres y sus abuelos le entendemos”, “En el colegio pega a los niños para conseguir sus juguetes”, “Los niños mayores se ríen de él”, “La seño le castiga”…

¿Será hiperactivo? ¿Tengo un niño “malo”? ¿Le estoy educando bien? Son algunas dudas que les vienen a los padres a la cabeza, cuando comienzan los problemas, las llamadas de atención por parte del colegio. Realmente empiezan así a darse cuenta de que su hijo no interacciona como debiera con los niños de su edad, que no explica qué le pasa, sino que se enfada, pega, muerde… o intenta explicarlo sin encontrar las palabras necesarias.

     El Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) es una Limitación significativa del lenguaje que no es debida a pérdida auditiva, daño cerebral, baja inteligencia, déficit motores, factores socioambientales o alteraciones del desarrollo afectivo (Leonard, 1998).

     Podemos encaminar nuestras sospechas teniendo los siguientes datos:

  1. Tardó en pronunciar sus primeras palabras. ¡ATENCIÓN!: Todos los niños con TEL son hablantes tardíos, pero NO TODOS LOS HABLANTES TARDÍOS PRESENTARÁN TEL (Mendoza, E.)
  2. Posee un lenguaje más infantil de lo esperado a su edad (verbos mal conjugados, confusión entre fonemas, mala estructuración de frases…)
  3. No presenta alteraciones auditivas, ni daños neurológicos.
  4. No presenta retraso psicomotor.
  5. No atiende a órdenes, porque no las comprende.

     Hay que puntualizar que los niños con TEL no siempre tienen afectadas expresión y comprensión, podemos encontrar afectada sólo una de ellas. Es decir, probablemente el niño tenga dificultades en describir lo que ha hecho en el colegio durante la mañana, pero sí entienda a su madre cuando le ordene poner la mesa para comer. En este caso hablaríamos de una afectación expresiva más severa que la comprensiva.

     ¿Por qué es importante una detección temprana?

     Si tenemos sospecha, será necesario acudir al centro de Atención Temprana más cercano, para poder hacer una evaluación y un correcto diagnóstico, que nos dé las orientaciones necesarias para nuestro hijo, y derivarlo al especialista, para comenzar un tratamiento. Cuanto antes comience la estimulación del lenguaje, mejor. El cerebro de los niños de 0 a 6 años es cuando más plasticidad posee y, por tanto, actúan como “esponjas”, todo lo que aprendan en ese tiempo será mucho más eficaz.


Sandra Casado Zama
Logopeda, Maestra de Ed. Infantil y Experta en Atención Temprana
Gabinete de Logopedia y Atención Temprana, Almendralejo
Avda. de la Paz, 35 3º.

 



11 de diciembre de 2012

AVIONES DE PAPEL


Cuando puedo me gusta disfrutar de la compañía de mis sobrin@s , y hacer planes con y para niñ@s. Hace dos fines de semana tuve la ocasión. Hicimos un poco de todo: jugaron al futbol con otros niños, se montaron en los cacharritos del parque, fuimos a dar de comer a los patos, compramos algunas chucherias, estuvimos en el  cine, y  jugamos a hacer volar aviones de papel decorados por ellos mismos. Para mi sorpresa, ésta última actividad, a pesar de su simpleza, fue la que más les gustó.

Vienen los reyes, y con ellos el considerable desembolso de dinero que padres y madres os “sentís obligados” a hacer. Las televisiones bombardean a l@s niñ@s con todo tipo de  sofisticados juguetes destinados a convertirse en objeto de deseo de niños y niñas, las tiendas exhiben en sus escaparates sus mejores juguetes, y las cartas a los reyes magos cada vez tienen más líneas para ser rellenas. Este año la crisis se hace más evidente en muchos hogares, y los mayores podéis sentir la presión y el malestar al no poder dar a vuestr@s  pequeñ@s todo lo que ellos ansían.

Se han llevado a cabo muchos estudios para dar con los factores implicados en el bienestar de los niños y niñas, y coincidiendo con estas fechas y con las dificultades que muchos padres podéis tener para cumplir las, a veces, elevadas expectativas de vuestr@s  hij@s, he creído oportuno señalar algunas de las conclusiones de los mismos:

 

-          Los niños no necesitan tener muchos juguetes, los pueden querer, pero no los necesitan. Lo que verdaderamente necesitan es pasar tiempo con sus padres. Se ha comprobado que a pesar de que en el Reino Unido los niños disfrutan de más bienes materiales, son menos felices que l@s niñ@s españoles porque los padres y madres pasan poco tiempo con ell@s.

 

-          El bienestar, según los propios niños, lo proporciona el formar parte de una familia feliz y estable, tener amigos, pasar tiempo con todos ellos y divertirse con actividades fuera de casa con unos y otros.

 

 

-          Ni tener más aparatos tecnológicos ni vestir ropa de marca hace más felices a l@s niñ@s.

 

-          Por otro lado, la mayoría de los padres y de los profesionales creen que sus hij@s tienen más juguetes y regalos de lo conveniente. Pero por alguna extraña razón, se sigue saturando a los niños y niñas con regalos que en la mayoría de las ocasiones quedarán arrinconados y serán objeto de la ignorancia de los mismos.

 

-          Es tan malo que los niños no reciban nada como que lo reciban todo. Si les damos todo, no podrán asimilar ni entender las normas ni los límites y tendrán una tolerancia muy baja a la frustración. Además acabarán apreciando a las personas por lo que les dan y no por lo que son, valorarán más el tener que el ser.

Es importante que eduquemos a los niños y niñas en el consumo y no en el consumismo, que pongamos límites a sus deseos, de lo contrario les estaremos enseñando que todo lo que quieran y deseen van a poder tenerlo. Si no les ponemos nosotr@s los límites se los terminará poniendo, más cruelmente, la vida.

El mejor regalo no es el más caro ni el más sofisticado. Los niños y niñas eligen los regalos que la publicidad les ofrece. El regalo más sorprendente que recuerdo de reyes fue una cuerda que mi padre nos ató de un extremo a otro de la cama, de la que colgaban chucherías. Cuando abrí los ojos por la mañana no podía creerlo. Y me gustó sencillamente porque era original, sorprendente y no esperado.

 

18 de octubre de 2012

ESCÚCHAME


Marta y Ana son dos amigas que hace tiempo que no se ven y han quedado para ponerse al día de sus vidas. Están en una cafetería charlando animadamente. Ana está contando a Marta lo contenta que está porque ha cambiado de trabajo y le encanta su nuevo trabaja. Marta tiene el móvil encima de la mesa y a pesar de que no le suena no deja de darle a una tecla y mirar la pantalla en busca de algún mensaje, wassap… En la última ojeada al móvil  Ana interrumpe su discurso y pregunta a su amiga ¿Marta me estás escuchando? Sorprendida Marta levanta la mirada del móvil y contesta a su amiga que por supuesto que la está escuchando y le repite la última frase que Ana ha dicho.

Raquel y David son una pareja de recién casados. Están discutiendo porque Raquel reprocha a David que debe colaborar más en las tareas de la casa. Tienen la televisión encendida y mientras Raquel habla David no deja de mirar a la pantalla. Raquel le increpa que nunca la escucha cuando habla. David le responde que la está escuchando, pero que puede mirar la televisión y mantener una conversación con ella a la vez.

Es cierto que tanto Marta como David estaban escuchando a sus respectivas interlocutoras,  pero igualmente cierto es que Ana y Raquel no lo estaban sintiendo así.

La escucha activa.

Todos sabemos oír y escuchar, pero muy pocas personas saben escuchar activamente. El acto de escuchar y hacerlo activamente implica un esfuerzo por comprender a la persona, y además transmitirle claramente, a través de distintas conductas verbales y no verbales, que efectivamente la comprendemos y que es nuestro centro de atención en ese momento. Por lo tanto cuando alguien nos habla y no la miramos, o miramos la hora…no estamos escuchando activamente.

 

¿Por qué es importante la escucha activa?

Cuando escuchamos activamente transmitimos a la otra persona que nos interesa lo que tiene que decirnos y que en este momento sus sentimientos, emociones, preocupaciones…son lo que más nos importa captando por completa toda nuestra atención.

Tendemos a confiar problemas o preocupaciones a aquellas personas con las que nos sentimos escuchadas, por lo que la escucha activa va a  permitir tratar los problemas de nuestros seres queridos en profundidad, al facilitar  que nos revelen sentimientos, preocupaciones, emociones…, porque le transmitimos que verdaderamente pueden confiar en nosotros.

Por otro lado la escucha activa implica una actitud abierta por parte del que escucha, durante la cual acoge todo lo que su interlocutor siente y expresa sin someterlo a ningún juicio de valor. Hacemos por tanto que la persona se siente valorada, aceptada y respetada.

Además, la escucha activa tiene un efecto tranquilizante. De manera que nos va a resultar muy útil en aquellas situaciones en las que tengamos que enfrentarnos a quejas o reclamaciones de otras personas, ya sea en el ámbito familiar, laboral,...
En definitiva si aprendemos a escuchar activamente mejoraremos la comunicación con nuestra pareja, familiares, amigos, compañeros, clientes...

¿Cómo podemos llevar a cabo la escucha activa?

Seguramente tod@s nosotr@s podemos enumerar una o dos personas a las que siempre acudimos cuando tenemos algo importante que contar ¿Por qué?¿Por qué cuando algo me preocupa prefiero contárselo a “X” y no a “Y”? Seguramente porque “X” con su actitud hace que me sienta más escuchada, comprendida y menos juzgada.

Para escuchar activamente…

-  Mira a la persona que te habla a los ojos.

-  Realiza de vez en cuando movimientos de asentimiento con la cabeza.

-  Adopta una postura corporal de atención, caracterizada por una ligera inclinación del cuerpo hacia la persona.

-  Imita la expresión facial de la persona que te está hablando.

-  Limita el uso de gestos distractores, como mirar la hora, mirar hacia otro lado, ...

-          Haz uso de vez en cuando de breves expresiones verbales del tipo  “entiendo”, “Ya veo”, “ah-ah”, que no interrumpen su discurso y dan información de que la estamos comprendiendo.
 
-          Durante la escucha es importante resumir sus comentarios con nuestras propias palabras. Podemos decir “Si no te he entendido mal, me quieres decir…”, “Así que…”

-          Haz preguntas o afirmaciones relacionadas con los comentarios de tu interlocutor. Así le das a entender que deseas que siga hablando.

Conductas que debemos evitar  y que entorpecen la escucha activa:

-          Interrumpir a la persona mientras habla.

-          Juzgarle.

-          Dar consejo no pedido.

-          Quitar importancia a sus sentimientos, con expresiones del tipo: “Venga, que eso no es nada”

-          Contar “nuestra anécdota”.

El texto que os expongo a continuación refleja muy bien en qué consiste este tipo de escucha.

ESCÚCHAME

Cuando te pido que me escuches y empiezas a darme consejos,

no haces lo que te pedí.

Cuando te pido que me escuches y

empiezas a decirme el por qué yo no debería sentir de esta forma,

tú estás entrando en mis sentimientos.

Cuando te pido que me escuches y

tú sientes que tienes que hacer algo para solucionar mi problema,

tú me estás fallando, por extraño que parezca.

¡Escúchame!

Lo que yo te pido es sólo que me escuches.

No tienes que hablar ni decirme nada. Sólo escucharme.

Cuando tú haces algo por mí, que yo puedo hacer por mí mismo,

tú estás contribuyendo a mi sensación de miedo y de no estar bien.

Pero cuando tú puedes aceptar el simple hecho de que

yo siento lo que siento, no importa cuán irracional es,

entonces yo puedo parar de querer convencerte y usar mi energía

para explorar lo que hay detrás de mis emociones.

Cuando esto está claro, las respuestas son obvias y no necesito consejo.

Los sentimientos irracionales tienen sentido

cuando entendemos lo que hay detrás de ellos.

Por lo tanto, ¡por favor! Sólo escúchame, y si quieres hablarme,

espera un minuto a tu turno, que yo te voy a escuchar.

 

 

 

 

 

 

3 de octubre de 2012

BÚSCATE UN AMANTE

Muchas personas tienen un amante. Muchas otras quisieran tenerlo. Están las que no tienen amante o lo tenían y lo perdieron. Estas últimas personas son las que habitualmente entrevisto en mi consulta.
 
Me cuentan que están tristes o que tienen distintos síntomas enfermizos como por ejemplo insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o dolores diversos.
 
Agregan que sus vidas transcurren de manera monótona, solitaria y sin expectativas. Que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en que ocupar su tiempo libre. Se sienten aburridos y desesperanzados.
 
En consultas anteriores lograron la condolencia de un seguro diagnóstico : “depresión” , y la infaltable receta del antidepresivo de turno. Si he llegado a conocerlos es porque, obviamente, no mejoraron.
 
Entonces les digo que no necesitan un antidepresivo, que necesitan un amante. Es curioso ver la expresión con que reciben el lacónico veredicto. Están los que piensan: ¡como es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! También los que escandalizados no vuelven nunca más. Aclaro que a estos últimos los justifico, ya que en los tiempos que corren es natural ser cauto y desconfiado con las personas a quien uno recurre en el comprensible afán de buscar ayuda.
 

Los que deciden quedarse escuchan esta explicación:
 
Amante es: “lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestros pensamientos antes de quedarnos dormidos y a veces no nos deja dormir. Lo que nos ayuda a esperar el mañana o el tiempo necesario para el reencuentro con lo amado. Lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber en nuestra secreta intimidad, que así, la vida tiene una motivación y un sentido pese a ciertos disgustos - que lo amado - suele provocarnos.
 
En definitiva, ¿ quién es este maravilloso amante que nos acerca a la felicidad y nos aleja del sinsentido ? A veces lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. Pero también solemos hallarlo en la investigación científica, o la literatura, la música, la política, el deporte, el trabajo cuando es vocacional, la necesidad de trascender espiritualmente, la solidaridad para con el prójimo, el hábito de viajar, el teatro, la pintura, la amistad, la buena mesa, el estudio, o el obsesivo placer de coleccionar estampillas. En fin, es alguien o algo que nos pone de novio con la vida y nos aparta del triste destino de durar.
 
¿ Y qué es durar ?, durar es tener miedo a vivir.
 
Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la tensión constantemente, deambular por consultorios médicos, ingerir pastillas multicolores,  alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelva el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia, postergar la posibilidad de disfrutar hoy esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizá podamos hacerlo mañana.
 
Termino con una sugerencia, más que una sugerencia una súplica al probable lector: por favor no te empeñes en durar, busca tu amante y se tú también un amante y un protagonista... de la vida, piensa que lo trágico no es morir, ( al fin y al cabo la muerte nunca se ha olvidado de nadie ), lo trágico, es no animarse a vivir... mientras tanto.