Hola a todos. Me apasiona la EDUCACIÓN. Me dedico a la Orientación Educativa. Entiendo que cada niño es distinto, con sus capacidades y potencialidades, por lo que considero que efectivamente debe ser el sistema educativo el que se ajuste a las características diferenciales de cada niño, y no que sea el alumno el que deba adaptarse a un sistema hasta ahora bastante homogéneo, que proporciona una misma respuesta a alumnos diferentes, con distintas formas de aprender.
Este es uno de los motivos que me han movido a realizar este curso: adquirir conocimientos y herramientas que me permitan orientar de manera efectiva a quienes tienen la responsabilidad compartida de adecuar la respuesta educativa a las necesidades educativas de este alumnado, con el fin de que la atención a la diversidad y la inclusión educativa, pilares de nuestro actual sistema educativo, sean una realidad en nuestras aulas.
Bienvenid@s a "Hablemos de psicología", un blog creado para tratar distintos temas de psicología que mejorarán vuestro conocimiento de los demás y de vosotros mismos.Disfrutad de la lectura.
27 de octubre de 2018
22 de abril de 2014
3 de febrero de 2014
CONTEMPLAR LAS OLAS DE LA VIDA
Siempre me ha gustado el mar. Cuando era una niña viajábamos todos los veranos a la costa con mis padres y herman@s al apartamento de una tía. Me gustaba meterme en el agua, sobre todo si estaba fría y había oleaje. Luchábamos contra las olas,pero era una batalla perdida, de manera que si intentabas hacerlas romper, éstas te golpeaban con fuerza y te atrapaban, arrastrándote y haciendo que perdieses el control. Más de una vez llegué a tragar agua y algún susto que otro también hubo. Ahora me sigue gustando ir al mar, pero ya no me resulta tan divertido batallar contra las olas y prefiero contemplarlas desde el paseo marítimo,con distancia.
LUCHAR CONTRA LAS OLAS
Al igual que ocurre con las olas del mar, con nuestros eventos privados, dígase PENSAMIENTOS, EMOCIONES, SENSACIONES, RECUERDOS..., también podemos relacionarnos de dos maneras muy distintas: luchando contra ellos para intentar eliminarlos o cambiarlos por otros que no nos generen tanto malestar;y la otra manera es observándolos con distancia.
Toma conciencia por un segundo sobre qué haces cuando surgen pensamientos, emociones, sensaciones... que te generan malestar. Imagina, te viene el pensamiento " No valgo para nada", "la situación no va a cambiar", o de pronto experimentas algún síntoma de ansiedad, como por ejemplo temblor en las piernas, malestar en el pecho, nerviosismo... ¿Qué te ves haciendo? Lo más probable es que te veas intentando deshacerte de ese pensamiento o sentimiento desagradable, luchando de una manera u otra para no tenerlo, porque no deseas que siga ahí ni un momento más.
Hacer esto es como abandonar la seguridad que te ofrece el paseo marítimo desde el cual contemplas las inmensas y amenazantes olas, y meterte en el agua para intentar controlar su curso natural. Y ya sabes por experiencia que cuando tratas de hacer esto, la ola te envuelve, te impide ver y te arrastra, siendo ella la que te controla a ti y no al contrario.
Hacer esto es como abandonar la seguridad que te ofrece el paseo marítimo desde el cual contemplas las inmensas y amenazantes olas, y meterte en el agua para intentar controlar su curso natural. Y ya sabes por experiencia que cuando tratas de hacer esto, la ola te envuelve, te impide ver y te arrastra, siendo ella la que te controla a ti y no al contrario.
LA ACEPTACIÓN: CONTEMPLAR LAS OLAS DESDE EL PASEO MARÍTIMO
La alternativa a luchar contra las ola, es tener una gran playa de arena y dejar que todas las olas, tengan el tamaño que tengan, vayan deshaciéndose poco a poco y de manera natural en esa inmensa playa, mientras nosotros las contemplamos apoyados en la baranda del paseo marítimo. Manteniendo esa distancia, ya no corremos el riesgo de que nos arrastre, por muy altas y peligrosas que puedan parecer.
Eso es lo que hacemos cuando ACEPTAMOS nuestros recuerdos, sensaciones, pensamientos, emociones..., sean del signo que sean, renunciando a luchar para que desaparezcan, contemplándolos en todo su proceso, desde que aparecen, se desarrollan y finalmente se disuelven, y dándoles un espacio, un hueco para ello.
RECHAZAR EL DOLOR NOS LLEVA A SUFRIR
Nuestra sociedad a pesar de haber conseguido importantes progresos en lo que a aspectos materiales se refiere, ha fallado en un aspecto esencial, la capacidad de proporcionar felicidad y paz interior a sus miembros. De manera que hoy en día, paradójicamente, y a pesar de contar con más comodidades,sufrimos más y por más cosas. Sorprende comprobar cómo, el hombre aspirando a no sufrir, ha terminado povocándose mayor sufrimiendo.
Nos pasamos la vida intentando evitar algo que es inevitable: el DOLOR. Vivir implica tropezar, caer, levantarse, dudar, sentir decepción, vacio, confusión, tristeza..., y no asumir eso es generarnos sufrimiento. Aceptar los pensamientos y emociones que surjan, sin quedarnos atrapados en ellos, está al servicio de la consecución de algo central en nuestras vidas, nuestros VALORES, a los cuales dediqué el anterior post.
Alguien dijo..." Lo que resistes persiste, lo que aceptas se transforma". Aceptar no significa resignarse, aceptar significa permitir que las cosas sean como son.
22 de enero de 2014
10 de julio de 2013
El paso del tiempo
¿Habéis notado
que a medida que crecemos el tiempo pasa más rápidamente? ¿Y cómo el tiempo se
enlentece cuando sales de viaje y visitas un lugar desconocido? ¿O cómo siempre
que viajas el camino de ida se hace más largo que el de vuelta?
Según Ray
Kurzweil, nuestra sensación subjetiva del paso del tiempo está determinada en
gran parte por el número de eventos novedosos que haya en nuestra vida.
La mayoría
de las experiencias nuevas se producen en la infancia y adolescencia, y al ser
tan corto el intervalo que existe entre esas experiencias, el tiempo parece
pasar para ellos muy lentamente. A medida que crecemos, el intervalo de tiempo
entre eventos importantes o novedosos se hace mayor, y por tanto el tiempo
discurre más velozmente.
Así, podemos
hacer que el tiempo discurra más lentamente, de dos maneras:
1. Llenando
nuestra vida de experiencias novedosas e interesantes (viajar, conocer gente
nueva, …).
2. Haciendo
más especiales los momentos de la vida cotidiana prestando atención a ellos, de
manera que los momentos ordinarios pueden terminar convirtiéndose en momentos
especiales.
3 de julio de 2013
25 de junio de 2013
6 de febrero de 2013
EL ELEMENTO DE KEN ROBINSON
A veces
ocurre que cuantas más expectativas tienes puestas en algo, mayor es la
decepción. Llevaba un tiempo queriendo hacerme del libro de Ken Robinson, “El
ELEMENTO: descubrir tu pasión lo cambia todo”. Ya el título me resultaba
bastante sugerente. Además, saber quién lo había escrito me daba bastantes
garantías de que su lectura sería cuanto menos reveladora. Así es que me hice
de él y cuando ya por fin lo tuve en mis manos me sumergí de manera apasionada
en su lectura hasta devorarlo. Y entonces surgió la desagradable emoción que
aparece cuando esperas más de algo y ese algo no te lo da, la decepción. Pero
decidí darle una nueva oportunidad al señor Ken Robinson y a su Elemento y
volví a leer de nuevo el libro, esta vez de una manera más serena, saboreando
cada palabra, y así, por fin conseguí extraer la esencia de lo que el autor
quiso transmitirnos a través de sus páginas.
En el libro
el señor Ken Robinson, experto mundial en el desarrollo del potencial humano,
en creatividad y en educación, habla de temas muy interesantes que tal vez,
poco a poco, vaya exponiendo en el Blog. Habla de distintos tipos de inteligencias,
de actitudes, de la importancia de fomentar la creatividad en los niños, de
cómo los planteamientos educativos se han quedado obseletos y no responden a
las necesidades de una sociedad que ha evolucionado a pasos agigantados…, y
habla, cómo no, de EL ELEMENTO.
¿QUÉ ES EL ELEMENTO?
Ken Robinson
define el ELEMENTO como “El punto de encuentro entre las aptitudes naturales y
las inclinaciones personales”. Es decir, estarían en su elemento aquellas
personas que han encontrado y se encuentran haciendo aquella o aquellas cosas
que:
- les apasionan,
estaríamos hablando de vocación.
- y que a
la vez se les dan bien.
Además explica
que para estar en tu elemento son necesarias dos condiciones:
-
Una actitud adecuada.
- La oportunidad
de relacionarnos con otras personas que compartan las mismas aficiones que
nosotros.
Dice Ken
Robinson que encontrar el Elemento es imprescindible para que las personas
logremos satisfacción y bienestar personal, y sintamos que hemos alcanzado el
éxito. Estar o encontrar el ELEMENTO es según Ken Robinson un factor necesario
para lograr lo que tanto todos anhelamos, la felicidad. Y yo estoy de acuerdo.
¿Y TÚ…, ESTÁS EN TU ELEMENTO?
¿Estás
haciendo de una o de otra manera aquello que te apasiona y se te da bien? Si la
respuesta a esta pregunta es SÍ, enhorabuena, has conseguido algo que
muchas personas no han encontrado aún.
Algunas personas dan de lado su vocación y se decantan por estudiar algo que en
realidad no les interesa sólo porque “tiene más salida”. Y desde mi punto de
vista esto es un error. Pasamos un tercio de nuestro día (o más) trabajando, y
debe hacerse muy cuesta arriba estar una gran parte de tu día haciendo algo que
no te gusta, todos los días de tu vida. Son muchas horas haciendo algo que no te
termina de agradar. Pero si ésta es tu situación y ya es tarde para cambiarla,
y más con los tiempos que corren, no desesperes. Aún te quedan horas del día
para disfrutar de aquello que te apasiona y que se te da bien. Seguramente
disfrutar de eso hará que lo demás se haga más llevadero. Como vemos podemos
estar en nuestro elemento de muy diferentes maneras.
AYUDAR A NUESTROS PEQUEÑOS A ENCONTRAR SU ELEMENTO
Una de las
ideas en torno a las que gira el libro hace referencia a que "todos nacemos con
grandes talentos naturales, pero a medida que vamos creciendo vamos perdiendo el
contacto con muchos de ellos". Paradogicamente gran parte de la culpa la tiene el
sistema educativo actual, cuyas características no favorecen precisamente que
estos talentos se desarrollen, lo que hace que muchos niños crezcan sin ser
conscientes de lo que en realidad son capaces de hacer.
Por otro
lado, en más de una ocasión los adultos nos empeñamos en “orientar” a los niños
y adolescentes hacia actividades, estudios…, que desde nuestro punto de vista
podemos creer más adecuados, sin tener en cuenta los gustos y capacidades del
que en realidad es quien tiene que decidir. Ken Robinson dice:
“… ayudemos
a nuestros hijos a que exploren distintos caminos para que descubran sus
verdaderas capacidades e inclinaciones…”.
A lo que yo
añado: dejemos que sean ellos los que en última instancia decidan qué desean
hacer, porque con ello estaremos contribuyendo a que en un futuro logren
sentirse personas satisfechas capaces de vivir una vida plena y llena de
sentido.
29 de enero de 2013
¿Por qué no entiendo a mi hijo? Trastorno específico del lenguaje (TEL).
“Sólo sus padres y sus abuelos le
entendemos”, “En el colegio pega a los niños para conseguir sus juguetes”, “Los
niños mayores se ríen de él”, “La seño
le castiga”…
El Trastorno Específico del
Lenguaje (TEL) es una Limitación
significativa del lenguaje que no es debida a pérdida auditiva, daño cerebral,
baja inteligencia, déficit motores, factores socioambientales o alteraciones
del desarrollo afectivo (Leonard, 1998).
Podemos encaminar nuestras
sospechas teniendo los siguientes datos:
- Tardó en pronunciar sus primeras palabras. ¡ATENCIÓN!:
Todos los niños con TEL son
hablantes tardíos, pero NO TODOS LOS HABLANTES TARDÍOS PRESENTARÁN TEL
(Mendoza, E.)
- Posee un lenguaje más infantil de lo esperado a su
edad (verbos mal conjugados, confusión entre fonemas, mala estructuración
de frases…)
- No presenta alteraciones auditivas, ni daños neurológicos.
- No
presenta retraso psicomotor.
- No atiende a órdenes, porque no las comprende.
Hay que puntualizar que los niños
con TEL no siempre tienen afectadas expresión y comprensión, podemos encontrar
afectada sólo una de ellas. Es decir, probablemente el niño tenga dificultades
en describir lo que ha hecho en el colegio durante la mañana, pero sí entienda
a su madre cuando le ordene poner la mesa para comer. En este caso hablaríamos
de una afectación expresiva más severa que la comprensiva.
¿Por qué es importante una detección temprana?
Si
tenemos sospecha, será necesario acudir al centro de Atención Temprana más
cercano, para poder hacer una evaluación y un correcto diagnóstico, que nos dé
las orientaciones necesarias para nuestro hijo, y derivarlo al especialista,
para comenzar un tratamiento. Cuanto antes comience la estimulación del
lenguaje, mejor. El cerebro de los niños de 0 a 6 años es cuando más
plasticidad posee y, por tanto, actúan como “esponjas”, todo lo que aprendan en
ese tiempo será mucho más eficaz.
Sandra Casado Zama
Logopeda, Maestra de Ed. Infantil y Experta en Atención Temprana
Gabinete de Logopedia y Atención Temprana, Almendralejo
Logopeda, Maestra de Ed. Infantil y Experta en Atención Temprana
Gabinete de Logopedia y Atención Temprana, Almendralejo
Avda. de la Paz, 35 3º.
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11 de diciembre de 2012
AVIONES DE PAPEL
Cuando
puedo me gusta disfrutar de la compañía de mis sobrin@s , y
hacer planes con y para niñ@s. Hace dos fines de semana tuve la ocasión.
Hicimos un poco de todo: jugaron al futbol con otros niños, se montaron en los
cacharritos del parque, fuimos a dar de comer a los patos, compramos algunas
chucherias, estuvimos en el cine, y jugamos a hacer volar aviones de papel
decorados por ellos mismos. Para mi sorpresa, ésta última actividad, a pesar
de su simpleza, fue la que más les gustó.
Vienen los
reyes, y con ellos el considerable desembolso de dinero que padres y madres os “sentís
obligados” a hacer. Las televisiones bombardean a l@s niñ@s con todo tipo
de sofisticados juguetes destinados a
convertirse en objeto de deseo de niños y niñas, las tiendas exhiben en sus
escaparates sus mejores juguetes, y las cartas a los reyes magos cada vez
tienen más líneas para ser rellenas. Este año la crisis se hace más evidente en
muchos hogares, y los mayores podéis sentir la presión y el malestar al no poder dar
a vuestr@s pequeñ@s todo lo que ellos
ansían.
Se han
llevado a cabo muchos estudios para dar con los factores implicados en el
bienestar de los niños y niñas, y coincidiendo con estas fechas y con las
dificultades que muchos padres podéis tener para cumplir las, a veces, elevadas
expectativas de vuestr@s hij@s, he
creído oportuno señalar algunas de las conclusiones de los mismos:
-
Los niños no necesitan tener muchos juguetes, los
pueden querer, pero no los necesitan. Lo que verdaderamente necesitan es pasar
tiempo con sus padres. Se ha comprobado que a pesar de que en el Reino Unido
los niños disfrutan de más bienes materiales, son menos felices que l@s niñ@s españoles porque los
padres y madres pasan poco tiempo con ell@s.
-
El bienestar, según los propios niños, lo
proporciona el formar parte de una familia feliz y estable, tener amigos, pasar
tiempo con todos ellos y divertirse con actividades fuera de casa con unos y
otros.
-
Por otro lado, la mayoría de los padres y de los
profesionales creen que sus hij@s tienen más juguetes y regalos de lo
conveniente. Pero por alguna extraña razón, se sigue saturando a los niños y
niñas con regalos que en la mayoría de las ocasiones quedarán arrinconados y
serán objeto de la ignorancia de los mismos.
-
Es tan malo que los niños no reciban nada como que
lo reciban todo. Si les damos todo, no podrán asimilar ni entender las normas
ni los límites y tendrán una tolerancia muy baja a la frustración. Además
acabarán apreciando a las personas por lo que les dan y no por lo que son,
valorarán más el tener que el ser.
Es
importante que eduquemos a los niños y niñas en el consumo y no en el
consumismo, que pongamos límites a sus deseos, de lo contrario les estaremos
enseñando que todo lo que quieran y deseen van a poder tenerlo. Si no les
ponemos nosotr@s los límites se los terminará poniendo, más cruelmente, la
vida.
El mejor
regalo no es el más caro ni el más sofisticado. Los niños y niñas eligen los
regalos que la publicidad les ofrece. El regalo más sorprendente que recuerdo
de reyes fue una cuerda que mi padre nos ató de un extremo a otro de la cama,
de la que colgaban chucherías. Cuando abrí los ojos por la mañana no podía
creerlo. Y me gustó sencillamente porque era original, sorprendente y no esperado.
18 de octubre de 2012
ESCÚCHAME
Marta y Ana
son dos amigas que hace tiempo que no se ven y han quedado para ponerse al día
de sus vidas. Están en una cafetería charlando animadamente. Ana está contando
a Marta lo contenta que está porque ha cambiado de trabajo y le encanta su
nuevo trabaja. Marta tiene el móvil encima de la mesa y a pesar de que no le
suena no deja de darle a una tecla y mirar la pantalla en busca de algún
mensaje, wassap… En la última ojeada al móvil
Ana interrumpe su discurso y pregunta a su amiga ¿Marta me estás
escuchando? Sorprendida Marta levanta la mirada del móvil y contesta a su amiga
que por supuesto que la está escuchando y le repite la última frase que Ana ha
dicho.
Raquel y
David son una pareja de recién casados. Están discutiendo porque Raquel
reprocha a David que debe colaborar más en las tareas de la casa. Tienen la
televisión encendida y mientras Raquel habla David no deja de mirar a la
pantalla. Raquel le increpa que nunca la escucha cuando habla. David le
responde que la está escuchando, pero que puede mirar la televisión y mantener
una conversación con ella a la vez.
Es cierto
que tanto Marta como David estaban escuchando a sus respectivas
interlocutoras, pero igualmente cierto
es que Ana y Raquel no lo estaban sintiendo así.
La escucha
activa.
Todos sabemos
oír y escuchar, pero muy pocas personas saben escuchar activamente. El acto de
escuchar y hacerlo activamente implica un esfuerzo por comprender a la persona,
y además transmitirle claramente, a través de distintas conductas verbales y no
verbales, que efectivamente la comprendemos y que es nuestro centro de atención
en ese momento. Por lo tanto cuando alguien nos habla y no la miramos, o
miramos la hora…no estamos escuchando activamente.
¿Por qué es
importante la escucha activa?
Cuando
escuchamos activamente transmitimos a la otra persona que nos interesa lo que
tiene que decirnos y que en este momento sus sentimientos, emociones,
preocupaciones…son lo que más nos importa captando por completa toda nuestra
atención.
Tendemos a
confiar problemas o preocupaciones a aquellas personas con las que nos sentimos
escuchadas, por lo que la escucha activa va a
permitir tratar los problemas de nuestros seres queridos en profundidad,
al facilitar que nos revelen sentimientos,
preocupaciones, emociones…, porque le transmitimos que verdaderamente pueden
confiar en nosotros.
Por otro
lado la escucha activa implica una actitud abierta por parte del que escucha,
durante la cual acoge todo lo que su interlocutor siente y expresa sin
someterlo a ningún juicio de valor. Hacemos por tanto que la persona se siente
valorada, aceptada y respetada.
Además, la
escucha activa tiene un efecto tranquilizante. De manera que nos va a resultar
muy útil en aquellas situaciones en las que tengamos que enfrentarnos a quejas
o reclamaciones de otras personas, ya sea en el ámbito familiar, laboral,...
En definitiva si aprendemos a escuchar activamente mejoraremos la comunicación con nuestra pareja, familiares, amigos, compañeros, clientes...
¿Cómo
podemos llevar a cabo la escucha activa?
Seguramente
tod@s nosotr@s podemos enumerar una o dos personas a las que siempre acudimos
cuando tenemos algo importante que contar ¿Por qué?¿Por qué cuando algo me preocupa
prefiero contárselo a “X” y no a “Y”? Seguramente porque “X” con su actitud hace
que me sienta más escuchada, comprendida y menos juzgada.
Para
escuchar activamente…
- Mira a la
persona que te habla a los ojos.
- Realiza de
vez en cuando movimientos de asentimiento con la cabeza.
- Adopta una
postura corporal de atención, caracterizada por una ligera inclinación del
cuerpo hacia la persona.
- Imita la
expresión facial de la persona que te está hablando.
- Limita el
uso de gestos distractores, como mirar la hora, mirar hacia otro lado, ...
-
Haz uso de vez en cuando de breves expresiones
verbales del tipo “entiendo”, “Ya veo”,
“ah-ah”, que no interrumpen su discurso y dan información de que la estamos
comprendiendo.
-
Durante la escucha es importante resumir sus
comentarios con nuestras propias palabras. Podemos decir “Si no te he entendido
mal, me quieres decir…”, “Así que…”
-
Haz preguntas o afirmaciones relacionadas con los
comentarios de tu interlocutor. Así le das a entender que deseas que siga
hablando.
Conductas
que debemos evitar y que entorpecen la
escucha activa:
-
Interrumpir a la persona mientras habla.
-
Juzgarle.
-
Dar consejo no pedido.
-
Quitar importancia a sus sentimientos, con
expresiones del tipo: “Venga, que eso no es nada”
-
Contar “nuestra anécdota”.
El texto
que os expongo a continuación refleja muy bien en qué consiste este tipo de
escucha.
ESCÚCHAME
Cuando te
pido que me escuches y empiezas a darme consejos,
no haces lo
que te pedí.
Cuando te
pido que me escuches y
empiezas a
decirme el por qué yo no debería sentir de esta forma,
tú estás
entrando en mis sentimientos.
Cuando te
pido que me escuches y
tú sientes
que tienes que hacer algo para solucionar mi problema,
tú me estás
fallando, por extraño que parezca.
¡Escúchame!
Lo que yo
te pido es sólo que me escuches.
No tienes
que hablar ni decirme nada. Sólo escucharme.
Cuando tú
haces algo por mí, que yo puedo hacer por mí mismo,
tú estás
contribuyendo a mi sensación de miedo y de no estar bien.
Pero cuando
tú puedes aceptar el simple hecho de que
yo siento
lo que siento, no importa cuán irracional es,
entonces yo
puedo parar de querer convencerte y usar mi energía
para
explorar lo que hay detrás de mis emociones.
Cuando esto
está claro, las respuestas son obvias y no necesito consejo.
Los
sentimientos irracionales tienen sentido
cuando
entendemos lo que hay detrás de ellos.
Por lo
tanto, ¡por favor! Sólo escúchame, y si quieres hablarme,
espera un
minuto a tu turno, que yo te voy a escuchar.
3 de octubre de 2012
BÚSCATE UN AMANTE
Muchas personas tienen un amante. Muchas otras
quisieran tenerlo. Están las que no tienen amante o lo tenían y lo
perdieron. Estas últimas personas son las que habitualmente
entrevisto en mi consulta.
Me cuentan que están tristes o que tienen distintos
síntomas enfermizos como por ejemplo insomnio, falta de voluntad, pesimismo,
crisis de llanto o dolores diversos.
Agregan que sus vidas transcurren de manera monótona,
solitaria y sin expectativas. Que trabajan nada más que para subsistir y que no
saben en que ocupar su tiempo libre. Se sienten aburridos y
desesperanzados.
En
consultas anteriores lograron la condolencia de un seguro diagnóstico
: “depresión” , y la infaltable receta del antidepresivo de turno.
Si he llegado a conocerlos es porque, obviamente, no
mejoraron.
Entonces les digo que no necesitan un antidepresivo,
que necesitan un amante. Es curioso ver la
expresión con que reciben el lacónico
veredicto. Están los que piensan: ¡como es posible que un
profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! También los que escandalizados no vuelven nunca más.
Aclaro que a estos últimos los justifico, ya que en los tiempos que corren es
natural ser cauto y desconfiado con las personas a quien uno recurre en el
comprensible afán de buscar ayuda.
Los que deciden quedarse escuchan esta
explicación:
Amante es: “lo que nos apasiona”.
Lo
que ocupa nuestros pensamientos antes de quedarnos dormidos y a veces no nos
deja dormir. Lo que nos ayuda a esperar el mañana o el tiempo necesario para el
reencuentro con lo amado. Lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que
nos deja saber en nuestra secreta intimidad, que así, la vida tiene una
motivación y un sentido pese a ciertos disgustos - que lo amado - suele
provocarnos.
En
definitiva, ¿ quién es este maravilloso amante que nos acerca a la felicidad y
nos aleja del sinsentido ? A
veces lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es
nuestra pareja. Pero también solemos hallarlo en la investigación científica, o
la literatura, la música, la política, el deporte, el trabajo cuando es
vocacional, la necesidad de trascender espiritualmente, la solidaridad para con
el prójimo, el hábito de viajar, el teatro, la pintura, la amistad, la buena
mesa, el estudio, o el obsesivo placer de coleccionar estampillas. En fin, es
alguien o algo que nos pone de novio con la vida y nos aparta del triste destino
de durar.
¿
Y qué es durar ?, durar es tener miedo a vivir.
Es
dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la tensión constantemente, deambular por
consultorios médicos, ingerir pastillas multicolores, alejarse
de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos
devuelva el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de
la lluvia, postergar la posibilidad de disfrutar hoy esgrimiendo el incierto y
frágil razonamiento de que quizá podamos hacerlo mañana.
Termino con una sugerencia, más que una sugerencia una súplica al
probable lector: por favor no te empeñes en
durar, busca tu amante y se tú también un amante y un protagonista...
de la vida, piensa que lo trágico no es morir, ( al fin y al cabo la muerte
nunca se ha olvidado de nadie ), lo trágico, es no animarse a vivir... mientras
tanto.
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